Descripción
Itinerario previsto
1º Día: Ciudad de Origen - Tokio
¡Comienza nuestra aventura hacia el enigmático Japón en plena temporada de sakura! Partiremos desde Madrid o Barcelona en un vuelo con destino a Tokio, emocionados por la experiencia única que nos espera: el hanami, la tradicional contemplación de los cerezos en flor, uno de los rituales más bellos y queridos de la cultura japonesa
2º Día: Tokio
Al llegar al aeropuerto de Tokio, nos recibirá nuestro guía para darnos la bienvenida a esta ciudad fascinante donde la tradición y la modernidad se mezclan en armonía, especialmente hermosa en temporada de sakura. Mientras nos dirigimos en bus hacia el corazón de la metrópolis, veremos cómo la gran urbe se despliega ante nosotros: autopistas elevadas, rascacielos, barrios infinitos… y, según la floración, los primeros cerezos insinuándose en parques y avenidas.
Comenzaremos nuestra primera exploración en el histórico barrio de Asakusa, uno de los más tradicionales de Tokio. Asakusa nos transportará al Japón de otra época y, con suerte, encontraremos rincones adornados con cerezos en flor, que añaden un toque mágico y delicado a este entorno lleno de historia.
Pasearemos por la famosa puerta Kaminarimon, marcada por su imponente linterna roja y sus guardianes protectores. Cruzarla será como atravesar un umbral entre el bullicio moderno y un mundo de tradiciones. Desde allí nos adentraremos en Nakamise-dori, una calle llena de pequeñas tiendas donde podremos observar artesanías locales, dulces típicos y recuerdos tradicionales, mientras el rosa y blanco del sakura enmarca el paseo si la floración acompaña.
Al final de esta calle llegaremos al Templo Sensō-ji, el templo budista más antiguo de Tokio, un lugar cargado de espiritualidad y simbolismo. Entre el humo del incienso, el sonido de las campanas y, en esta época, la posible presencia de cerezos en los alrededores, viviremos una atmósfera muy especial. Desde los alrededores del templo podremos admirar la silueta del Tokyo Skytree y el singular edificio de la Asahi Beer Tower, símbolos de la faceta más moderna de la ciudad.
Tendremos tiempo libre para almorzar en Asakusa, donde podremos saborear especialidades locales como la tempura crujiente o el monjayaki, una sabrosa “tortilla” al estilo japonés, perfecta para seguir adentrándonos en la gastronomía del país.
Por la tarde, nos dirigiremos al hotel en Tokio para acomodarnos. Al caer la noche, podremos empezar a explorar la ciudad a nuestro ritmo y disfrutar de una cena libre en esta urbe vibrante, conocida por su vida nocturna y su amplísima variedad gastronómica. Las luces de neón, los callejones llenos de farolillos y, en algunos puntos, los cerezos iluminados nos recordarán que estamos viviendo Tokio en uno de sus momentos más especiales del año.
3º Día: Tokio
Desayunaremos en el hotel antes de embarcarnos en una emocionante visita panorámica por Tokio. Acompañados por nuestro guía, exploraremos algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad, que en esta época del año se visten con el delicado toque del sakura.
Comenzaremos en el mirador del Ayuntamiento de Tokio, en Shinjuku, desde donde disfrutaremos de una vista panorámica impresionante de la ciudad. Desde las alturas, veremos cómo Tokio se extiende hasta el horizonte, con sus barrios, avenidas y parques que, según el momento de la floración, se salpican de tonos blancos y rosados. Es una forma perfecta de comprender la magnitud de la metrópolis mientras la primavera japonesa la envuelve suavemente.
A continuación, nos dirigiremos hacia el Palacio Imperial, el corazón simbólico del país. Mientras contemplamos su fachada y sus jardines exteriores, nuestro guía nos hablará de la historia de la familia imperial y del papel de este enclave en la construcción del Japón moderno. En temporada de sakura, los árboles que rodean fosos y caminos añaden una atmósfera especialmente elegante y serena a este entorno.
Al mediodía contaremos con tiempo libre para almorzar y seguir explorando Tokio a nuestro propio ritmo. Podremos elegir entre múltiples restaurantes de la ciudad, famosa por platos como el ramen, el sushi o el tonkatsu, una deliciosa chuleta de cerdo empanada al estilo japonés.
Quienes lo deseen podrán aprovechar parte de la tarde para visitar alguno de los parques más emblemáticos de la capital en época de sakura, como el Parque Ueno, famoso por sus largas avenidas bordeadas de cerezos en flor, o el Parque Chidorigafuchi, uno de los lugares más icónicos para disfrutar del hanami, especialmente al atardecer, cuando los pétalos flotan sobre el agua y las luces comienzan a encenderse.
Más tarde, regresaremos al hotel para descansar y disfrutar de una cena libre, con la opción de descubrir algún barrio cercano como Shinjuku o Ginza, ambos conocidos por su animado ambiente, sus luces brillantes y su inagotable oferta de tiendas y restaurantes. Viviremos así el contraste entre el bullicio nocturno de la ciudad y la calma delicada de los cerezos que aún marcan la primavera tokiota.
4º Día: Kawaguchi - Matsumoto
Desayunaremos en el hotel antes de comenzar nuestro viaje hacia el imponente Monte Fuji, uno de los grandes símbolos espirituales de Japón. Pondremos rumbo al Lago Kawaguchi, uno de los cinco lagos que rodean al mítico volcán. Desde sus orillas, si la meteorología lo permite, disfrutaremos de una vista increíble de la montaña más sagrada del país reflejada en las aguas tranquilas del lago.
Realizaremos un paseo en barco por el Lago Kawaguchi, rodeados de un entorno natural inigualable que nos acercará a la esencia más serena de Japón. En esta época del año, las orillas se visten con cerezos en flor, y la combinación de pétalos rosados, agua y la figura del Monte Fuji al fondo crea una de las estampas más inolvidables de la primavera japonesa.
Mientras avanzamos por el lago, el silencio, el aire puro y la vista del sakura enmarcando la montaña nos invitarán a detener el ritmo, contemplar y simplemente dejarnos llevar por el momento. Es una experiencia que resume la belleza efímera y delicada de esta estación.
Tras esta vivencia, dispondremos de tiempo libre para almorzar en los alrededores de Kawaguchi, donde podremos probar delicias locales como el hōtō, una sopa regional de fideos gruesos con vegetales y miso, perfecta para reponer fuerzas y seguir disfrutando del ambiente de montaña.
Por la tarde, continuaremos hacia Matsumoto (viendo desde el bus cómo el paisaje se transforma en una combinación de montes, pequeños pueblos y, según la floración, cerezos salpicando los márgenes del camino). Al llegar, nos instalaremos en nuestro hotel y contaremos con el resto del día libre para explorar las calles de Matsumoto, descubrir sus rincones más agradables y seguir enamorándonos de la gastronomía japonesa en alguno de sus restaurantes locales.
La posibilidad de disfrutar de las vistas del Monte Fuji está sujeta a las condiciones meteorológicas. Debido a su orografía, puede que el monte permanezca oculto entre las nubes.
El paseo en barco estará sujeto a disponibilidad en ciertas salidas durante el mes de agosto. Durante estas fechas se celebra el Obon, una festividad de origen budista venerada en Japón. Los residentes tienen prioridad sobre los visitantes extranjeros en estas fechas específicas.
5º Día: Matsumoto - Shirakawa-go - Takayama
Desayunaremos en el hotel antes de adentrarnos en la historia más clásica de Japón con la visita al Castillo de Matsumoto. Conocido como el “castillo del cuervo” por el intenso color negro de su estructura, es uno de los castillos más antiguos del país y un icono del periodo feudal. Sus murallas, fosos y torres de madera nos harán imaginar a los samuráis vigilando la llanura desde sus almenas.
En temporada de sakura, los alrededores del castillo adquieren un encanto especial: los cerezos en flor que bordean los fosos crean un contraste precioso entre el negro de las paredes, el agua y los tonos rosados y blancos de los pétalos. Aunque la visita será exterior, poder contemplar su silueta reflejada en el agua, enmarcada por los cerezos, es ya en sí misma una auténtica postal primaveral.
Después, nos dirigiremos en nuestro bus hacia la pintoresca aldea de Shirakawa-go*, un lugar que parece sacado de un cuento. Junto a nuestro guía, exploraremos sus calles tranquilas y nos acercaremos a las tradicionales casas gasshō-zukuri, con sus característicos techos de paja muy inclinados, diseñados para soportar las intensas nevadas. En esta época, el entorno rural se suaviza con el verde de los campos, el aire de montaña y, en muchos rincones, los árboles brotando y los primeros cerezos apuntando su floración, creando un ambiente sencillo y conmovedor.
Caminar entre estas viviendas centenarias nos permitirá conectar con la vida rural de otro tiempo y entender por qué este lugar fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Tras disfrutar de un almuerzo libre en Shirakawa-go, podremos probar platos típicos de la región, como el gohei-mochi, una deliciosa brocheta de arroz a la parrilla bañada en salsa de miso, perfecta para seguir descubriendo la cocina local.
Por la tarde, continuaremos la ruta hacia Takayama (en bus), adentrándonos aún más en el Japón rural. A medida que avanzamos, veremos cómo el paisaje se vuelve más montañoso y los pueblos más pequeños, ofreciéndonos una imagen auténtica del interior del país. En primavera, los valles, campos y laderas empiezan a llenarse de tonos suaves y de árboles en flor, acompañando nuestro recorrido.
Al llegar a Takayama, nos instalaremos en el hotel y dispondremos de tiempo libre para cenar. La ciudad es famosa por la ternera Wagyu de Hida, una carne de gran calidad que podremos degustar en forma de sushi, a la parrilla o incluso en croquetas, en alguna de sus acogedoras tabernas locales. Será una velada perfecta para seguir saboreando la gastronomía japonesa en un entorno con encanto.
*Entradas no incluidas, visitas exteriores.
6º Día: Takayama - Kioto
Desayunaremos en el hotel y dedicaremos la mañana a seguir explorando Takayama junto a nuestro guía. Nos adentraremos en las encantadoras calles Ichi-no-machi, Ni-no-machi y San-no-machi, el corazón histórico de la ciudad. Estas viejas avenidas de casas de madera conservan todo el encanto del Japón tradicional: fachadas oscuras, letreros de madera, farolillos y los característicos canales de agua que discurren junto a los muros, creando un ambiente pintoresco y relajante. En primavera, el aire es más suave y, según la floración, podremos ver árboles brotando y pequeños cerezos que añaden un toque delicado al paisaje urbano.
Este entorno será el lugar perfecto para, de manera opcional, probar el sake local en alguna de sus tradicionales destilerías, donde podremos descubrir los matices de esta bebida tan ligada a la cultura japonesa. También tendremos oportunidad de adquirir el famoso amuleto sarubobo, típico de la región: una pequeña figura de colores que, según la tradición, trae buena suerte y protección a quien la lleva, un recuerdo entrañable de nuestro paso por el Japón rural.
Posteriormente, dejaremos atrás Takayama y partiremos en nuestro bus hacia Kioto. En el camino, haremos una parada muy especial en el emblemático Santuario de Fushimi Inari, uno de los lugares más simbólicos de todo Japón. Este santuario sintoísta es conocido por sus miles de puertas torii de intenso color rojo que forman un sendero casi infinito en la ladera del monte Inari. En esta época del año, la vegetación que rodea el camino se tiñe de los tonos suaves de la primavera, con el verde joven de los árboles y, en algunos tramos, cerezos en flor que suavizan el paisaje.
Caminar bajo estos arcos será como adentrarse en un túnel espiritual, rodeados de silencio, naturaleza y el particular misticismo del sintoísmo. Mientras recorremos parte de este camino, podremos sentir la fuerza simbólica de los torii, que representan la entrada al mundo espiritual, y observar las estatuas de zorros, mensajeros de la divinidad Inari. Es, sin duda, uno de los escenarios más fotogénicos y evocadores del viaje, aún más especial entre los colores de la primavera.
Al final de la tarde, llegaremos a Kioto y nos instalaremos en el hotel. El resto del día será libre para explorar a nuestro propio ritmo. Como sugerencia, será casi imprescindible un paseo por el histórico barrio de Gion, famoso por sus casas de té tradicionales y su atmósfera elegante. Con un poco de suerte, podremos cruzarnos con una geisha o maiko, figuras que representan la continuidad de las artes y tradiciones japonesas más refinadas. Pasear por sus calles al atardecer, entre farolillos, fachadas de madera y el ambiente suave de la primavera, será una forma perfecta de empezar a conectar con la esencia más clásica de Kioto en temporada de sakura.
7º Día: Kioto
Desayunaremos en el hotel y comenzaremos un día completo dedicado a descubrir la histórica Kioto, antigua capital imperial y auténtico corazón de la cultura tradicional japonesa, especialmente hermosa en temporada de sakura.
Iniciaremos la jornada con un tranquilo paseo por el Bosque de Bambú de Arashiyama. Caminaremos entre sus altos y elegantes tallos verdes, que se elevan hacia el cielo creando una atmósfera casi irreal. El sonido del viento moviendo los bambús y la luz filtrándose entre ellos nos envolverán en una sensación de calma y conexión con la naturaleza difícil de olvidar. En primavera, el aire es más suave y el contraste entre el verde del bambú y los árboles en flor de los alrededores acentúa aún más la magia del lugar. Es un escenario perfecto para empezar el día con el ritmo pausado del Japón más contemplativo.
A continuación, visitaremos el espectacular Templo Kinkaku-ji (entrada incluida), conocido como el Pabellón Dorado. Su estructura cubierta en pan de oro, reflejada en el lago que lo rodea, nos regalará una de las imágenes más icónicas de Kioto. Desde los senderos del jardín, podremos admirar cómo la arquitectura, el agua y la vegetación dialogan en perfecta armonía. En esta época, los cerezos en flor y los tonos frescos de la primavera aportan un marco aún más delicado a este paisaje casi de relato clásico japonés.
Seguiremos nuestra ruta hacia el Templo Kiyomizu-dera (entrada incluida), otro de los grandes símbolos de la ciudad. Situado en una colina, este conjunto de templos cuenta con impresionantes terrazas de madera que se alzan sobre el bosque. Desde allí disfrutaremos de vistas panorámicas de Kioto y de las montañas que la rodean. Durante la temporada de sakura, las laderas se tiñen de blanco y rosa, creando un mar de cerezos en flor bajo las plataformas de madera. El ambiente espiritual, los tonos de la vegetación y la arquitectura tradicional se combinan para ofrecernos una experiencia visual y emocional realmente especial.
Al mediodía contaremos con tiempo libre para almorzar en la zona. Podremos probar platos típicos de Kioto como el yudofu, un delicado plato de tofu ligado a la cocina de los templos, o el obanzai, basado en pequeñas porciones de guisos y vegetales que reflejan la esencia de la cocina casera tradicional de la región.
El resto del día será libre para seguir explorando Kioto a nuestro ritmo. Podremos perdernos por las encantadoras calles de Sannenzaka y Ninenzaka, con sus casas de madera, tiendas de artesanía y pequeños cafés, que en primavera lucen decoradas con flores y detalles estacionales, o acercarnos a la zona de Pontocho, un estrecho callejón junto al río lleno de restaurantes y farolillos, ideal para disfrutar de una cena en un ambiente íntimo y típicamente kyotense mientras la ciudad celebra discretamente la llegada de la primavera.
8º Día: - Kioto - Nara - Osaka
Después de desayunar en el hotel, pondremos rumbo a Nara (en bus), una ciudad de enorme relevancia histórica y la primera capital permanente de Japón. Aquí comenzaremos nuestra visita en el majestuoso Templo Todai-ji (entrada incluida), uno de los grandes símbolos del budismo japonés. En su interior nos espera el impresionante Daibutsu, una estatua de bronce del Gran Buda de unos 15 metros de altura. Cruzar sus puertas y encontrarnos ante esta figura monumental, rodeada de incienso y penumbra, será una de las experiencias más sobrecogedoras del viaje.
El edificio principal del Todai-ji, construido en madera, está considerado una de las estructuras de madera más grandes del mundo. Mientras caminamos por su interior y por el recinto, nuestro guía acompañante nos desvelará la historia del templo, su importancia religiosa y el papel que jugó Nara en los orígenes del Japón clásico.
A continuación, pasearemos por el cercano Parque de Nara, conocido por sus ciervos en semi-libertad, considerados mensajeros sagrados de los dioses. Caminaremos entre ellos, observando su comportamiento y disfrutando de la serenidad del entorno, donde naturaleza, espiritualidad e historia conviven en perfecta armonía.
Al mediodía continuaremos hacia Osaka (en bus), considerada el segundo gran corazón de Japón. Antes de nada, nos dirigiremos al vibrante mercado de Kuromon, uno de los más célebres de la ciudad, donde disfrutaremos de tiempo libre para almorzar entre puestos llenos de vida y especialidades locales como takoyaki, gyozas recién hechas o brochetas de wagyu.
Tras la comida, realizaremos una visita panorámica por los puntos más emblemáticos de Osaka. Recorreremos zonas como Shinsekai, con su icónica Torre Tsutenkaku, el área de Umeda, repleta de rascacielos y vida urbana, y el Castillo de Osaka (visita exterior), símbolo histórico de la ciudad y uno de los monumentos más reconocibles del país.
Más tarde nos dirigiremos hacia la animada área de Dotonbori, famosa por sus enormes rótulos luminosos, su canal y su inagotable oferta gastronómica. Allí contaremos con tiempo libre para cenar y comenzar a descubrir Osaka a nuestro ritmo, dejándonos envolver por su energía nocturna y su espíritu desenfadado.
9º Día: Osaka
Después del desayuno, disfrutaremos de un día libre en Osaka, una ciudad vibrante donde la modernidad y la tradición conviven de forma única. Esta jornada será perfecta para seguir descubriendo la esencia de la metrópoli a vuestro propio ritmo: desde avenidas llenas de neones hasta templos silenciosos escondidos entre rascacielos.
Podréis pasear por Dotonbori, el corazón gastronómico y lumínico de la ciudad, perderos entre las tiendas de Shinsaibashi, subir al mirador de Umeda Sky Building para contemplar Osaka desde las alturas o visitar algún museo, como el Museo de Historia de Osaka o el Museo de Arte Nacional.
Quienes busquen un ambiente más tradicional podrán acercarse al Santuario Sumiyoshi Taisha, uno de los templos sintoístas más antiguos del país, famoso por su puente arqueado y su atmósfera de calma.
Será un día ideal para seguir explorando, degustar alguna especialidad local o descansar antes de continuar con la ruta.
10º Día: Osaka - Tren Bala - Tokio
Desayunaremos en nuestro hotel de Osaka antes de vivir una de las experiencias más emblemáticas de Japón: el viaje en tren bala (shinkansen). Junto a nuestro guía, nos dirigiremos a la estación, donde podremos observar la puntualidad milimétrica de los trenes, la organización en los andenes y el ritmo perfecto con el que todo funciona, casi como una coreografía silenciosa.
Una vez a bordo del shinkansen con destino a Tokio, nos acomodaremos en sus amplios asientos y comenzaremos a deslizarnos por las vías a gran velocidad, pero con una suavidad sorprendente. A través de la ventanilla veremos sucederse paisajes urbanos, campos cultivados, pequeños pueblos y montañas. En esta época del año, es fácil que el paisaje se vea salpicado por cerezos en flor, ofreciendo destellos de blanco y rosa junto a ríos, taludes y entradas de las poblaciones. En pocas horas, este trayecto resumirá la diversidad del territorio japonés y la belleza efímera de la primavera.
Al llegar a Tokio, contaremos con el resto del día libre para realizar las últimas visitas o seguir explorando la ciudad a nuestro ritmo. Podremos perdernos entre rótulos luminosos y tiendas temáticas en Akihabara, el barrio de la electrónica y la cultura pop, o buscar un respiro de tranquilidad en el parque de Ueno, un gran espacio verde que, en temporada de sakura, se convierte en uno de los escenarios clásicos de hanami, con sus avenidas de cerezos, estanques y zonas de picnic.
También podremos aprovechar esta tarde para hacer las últimas compras de recuerdos, encontrar ese detalle especial que nos lleve de vuelta a Japón cuando regresemos a casa o dedicar tiempo a descubrir, una vez más, la excelente oferta gastronómica de la capital. Platos como el unagi (anguila a la parrilla) o el sabroso yakitori (brochetas de pollo) serán una magnífica manera de despedirnos del viaje, brindando por todas las experiencias vividas bajo los cerezos en flor.
11º Día: Tokio - Ciudad de Origen
Desayunaremos en el hotel y, con los recuerdos de este maravilloso viaje en mente, nos prepararemos para el regreso a España.
A la hora indicada, nos trasladaremos al aeropuerto para abordar nuestro vuelo de vuelta, llevando con nosotros las experiencias y momentos inolvidables que Japón nos ha regalado.
El alojamiento disponible en este viaje
Tokio:
- Shinagawa Prince Hotel Tokyo 4*
Matsumoto:
- Shoho Hotel Matsumoto 4*
Takayama:
- Mercure Hida Takayama 4*
Kioto:
- Hotel Monterey Kyoto 4*
Osaka:
- Dormy Inn Osaka Tanimachi 4*
El precio incluye
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Vuelos internacionales Ciudad de origen – Tokio – Ciudad de origen |
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Autobús para todo el trayecto según programa.
Tren bala de Osaka a Tokio incluido. |
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Seguro básico de viaje Si quiere contratar extra aquí |
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Tasas aéreas incluidas |
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10 noches de alojamiento en hoteles previstos o similares |
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Desayunos |
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Entrada al Castillo de Matsumoto, entrada al Pabellón Dorado (Templo Kinkakuji) en Kioto, entrada al Templo Kiyomizu en Kioto, entrada al Templo Todaiji en Nara. |
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Asistencia durante todo el recorrido con guía acompañante |
El precio no incluye
- Propinas de guía
- Bebidas
- Seguro de Asistencia y Anulación (ver aquí)
Información útil














